la mañana ha despertado,
mi cuerpo aun dormido
del suyo, se ha separado.
¿Ha amanecido? o es mi alma
que del cuerpo se ha liberado,
y se quedó con mi amado
velando su sueño en calma.
después de saludar al día,
pues perder un solo instante
me priva de nuevos abrazos,
que me llenan de alegría
y aprietan más nuestros lazos.

